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¡FELIZ AÑO 2014!

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Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Jorge Luis Borges, Arte Poética (fragmento)

¡FELIZ AÑO 2014! ¡A CONTINUAR EL VIAJE! ¡A TODOS MIS AMIGOS LES DESEO LO MEJOR, MUY BUENA SALUD, AMORES INCREIBLEMENTE FIELES Y MUCHA BUENA LITERATURA! Y LES PIDO DISCULPAS POR EL SILENCIO. SEPARARME DE LAS REDES SOCIALES TIENE UN OBJETIVO: ME HABÍA PROMETIDO TERMINAR MI SEGUNDO LIBRO ANTES DEL 31 DE DICIEMBRE Y ASÍ LO HICE, AHORA SOLO ME QUEDAN LOS RETOQUES… UN ABRAZO INMENSO PARA TODOS.

Ariel B. Acosta

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Otra manera de leer el corazón de una muchacha

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Sobre el poemario “Sustos de Muchacha”
de Margarita García Alonso.

Sería mucho más rico que todas las ciencias descubiertas fueran tan exactas como la Poesía. Que en vez de hablar de los héroes diciendo: “gran estratega de formación” u “hombre de valor y sin tacha”, se refirieran a ellos como “animal de muerte y de luz” o “ángel del alba de acero”. Por ejemplo.
Lo demostró Homero, con aquellos epítetos de Héctor, domador de caballos y Aquiles, el de los pies ligeros. No por gusto se afirma que la reconstrucción más fidedigna de la batalla de Waterloo está ofrecida por Víctor Hugo, en Los Miserables.
Ahora estamos delante de la historia de un éxodo, contada desde adentro y por tanto puede ofrecernos una versión más interesante de la vida. Se trata de un viaje, de un descubrimiento, de un testimonio lúcido, de la expansión y de ciertos dolores experimentados por una muchacha que está viviendo mientras observa su propio corazón. Tan interesada por lo que acontece a su alrededor en el mundo material, como en interpretar los designios de su alma.
Una voz cándida por su pasión y firme en su creatividad. Los sustos de esta muchacha narran, con precisión abrumadora, la gran historia del crecimiento humano.
“Nadie le mira pero ella tiene las llaves
y una soledad y un hambre de amor que espantan.”
Desde su clausura acompañada por fantasmas creativos: Quevedo, Machado, Vallejo, Mozart, Chagall, Van Gogh y Miguel Ángel, pero también Eliseo, Neruda, entre otros; la poetisa organiza sus ejércitos, libra sus combates:
“Permiso para espantar el desamor
que diluvia sobre la ciudad.”
Y su crónica poética es la de todos. ¿Quién no ha sentido, al menos una vez, susto por la terrible circunstancia de estar vivo?
“Estas muchachas del mundo se parecen.”
Pues sería mucho más rico si entendiéramos la realidad desde los versos, que nuestros héroes no mataran sino con el canto. Las guerras quizás parecerían humanas, porque el daño de la palabra puede repararse casi siempre más fácilmente que el daño de la espada.
“Una muchacha profundamente vieja
golpea los muebles
ante el recién graduado
que estremece milenios y no entiende,
no sabe que mueren cientos a diario
de hambre o de amor
y no entiende.
Una muchacha profundamente vieja
no se puede extirpar en las esquinas
donde desangra, de vez en cuando,
y renace las más.”
Con esto me despido y los convido a desnudar Los Sustos de Margarita García Alonso, domadora de palabras, vástago de la lírica y persona increíble.
Ariel B. Acosta
Bruselas, Septiembre, 2013

Cuban Rhapsody in Barcelona

Cuban Rapsody in Barcelona

 

 

 

 

 

 

 

Encuentro

Por qué no decir que su corazón
Era de piedra
Una hermosa tallada en forma de amapola
Que movía los sentimientos por todo su cuerpo
Como lo hubiese hecho en su lugar
Uno de carne
Mujer de pecho impenetrable y hosco
Qué guante de estaño se hundió en tu seno
Cuál cólera el destino vertió sobre tus alas
Por qué tus ojos tan desecados
Tu mano tan firme
Como de quien ha caminado las penas
De un largo sendero misterioso
Prohibido a los otros mortales

Por qué no decir que sus ojos
Me ponían a llorar si me miraban

Quimera

Me llamo ciudad
ilusión sobre las olas
éxtasis para ojos de peregrinos

Me llamo ruina
voz en el secreto de la tierra
hamaca de guijarros para el viajero tozudo

Me llamo historia
sueño que acoge tu noche
ambición voraz que impele a proseguir

Me nombras mujer
entelequia del amor
Soy quien espera en el punto más alejado

Mi alimento es el eco de tu marcha

Punto medio

Algún pedazo de historia me pertenece

Un poco del mundo hay en mí

He dejado mi marca en el corazón de algunos

Gente de paso, otros que quedan

Enemigos infieles, hermanos desaparecidos

Alguna esquina de la vida he gastado

Con mi constante fuga

Mi andar sobre las olas

He saboreado el amor y engendrado hijos

He visitado ciudades para interrogar torres y calles

La memoria avara de las piedras,

He leído una horda de libros

Que se alejaron escapando de mi mente hibernal

No sé quién soy pero he hecho lo posible

Para no preocuparme por esa tontería,

Los años ahora saltan más de prisa el portón

Como corderos que invitan al sueño de Caronte

El dilema es no cerrar los ojos

Antes del momento.