Los Grandes Maestros y otros

LOS GRANDES MAESTROS no se hubieran preocupado por tus ojos, llorando frívolos en una despedida. Los grandes trascienden lo que tocan y no han tocado tus ojos como yo, a través de tus ojos más antiguos, donde no te pertenecen, llenos del mar gota a gota. Ignoran ellos ese salado paisaje que conmueve a un estudiante. Sus maestrías danzan para colarse en la mesa de los que aún están muertos, y perdurar en los cafés últimos del big bang. Yo prefiero la gratitud de tu visión y algún aplausillo contemporáneo. Después de todo, si no fuera por los grandes maestros, qué novedad serían tus ojos, llorando frívolos en una despedida.

OFICIO
El pararrayos conduce a los aleros, los aleros conducen a la ventana, la ventana rota al baño clausurado, que tiene una Abertura en el techo que conduce a las estrellas. Agilidad es su nombre. Se peina los bigotes y disfruta de la noche un instante, para apagar la radio de la vida, el programa de la selección natural, la competencia.
Padre, me miro en el espejo y solo me veo a mí mismo.
No quiero ser un Quijote arremetiendo contra los ventiladores de techo.
El pelo se me cae desde que pesqué el virus de la profundidad.
No sé si existe Dios.
La maldita circunstancia del agua dentro del útero.
Con el alba espero a mi última mujer, que me devuelve, madre, a la condición del
sueño.
Es tarde, ya nada turba el pesado silencio de la noche. La abertura en el suelo conduce al baño clausurado que tiene una ventana rota, la ventana rota conduce a los aleros, los aleros al pararrayos, el pararrayos que conduce a lo desconocido.

CIRCO
Hay jinetes en el comedor y los pasillos. Me niego a mecanizarme y el domador deglute mi número. Mi marca de res para que asista a la conferencia sobre no sacar alimentos, no hablar alto, no extenuar teléfonos… no copular con la porfía de las sombras.
Nutritivo, el árbol del bien y el mal.

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Acerca de arielbacosta

Ariel B. Acosta Ulloa (Sancti Spíritus, Cuba, 1979). Ex actor del grupo “Teatro de los Elementos”. Miembro del taller especializado en preceptiva "En el vórtice de la contemporaneidad". Obtuvo el primer premio del Concurso Territorial "Zenón Rodríguez" en el 2005 y ese mismo año el Consejo Nacional de Casas de Cultura le otorgó la Beca de Creación "Sigifredo Álvarez Conesa". Textos suyos aparecen en las revistas El Caimán Barbudo y Calle B, así como en la antología poética “El Libro de los Aforismos” (Editorial Mecenas, Cienfuegos, 2008). Reside en Bélgica desde 2007. Es el autor de "La balada de los suicidas", cuentinovela publicada recientemente por Eriginal Books.

Publicado el noviembre 3, 2012 en El devorador de tiempo. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. alma de poeta, “los grandes maestros” siempre será un gran poema.

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